Juan José Fernández Teijeiro, PhD, Psch D, MD
El informe publicado por la revista Science el pasado día 7 de de mayo de 2010 ha sido difundido con rapidez por las agencias de prensa. Los trabajos llevados a cabo por un equipo internacional de investigadores, entre los que hay también españoles, han secuenciado el genoma de un Neandertal, nuestros antepasados más próximos.
Hasta el presente, los hallazgos fósiles permitían apreciar los cambios fenotípicos en la evolución de las especies, y, en concreto, en la evolución humana, pero ¿qué había ocurrido en los genes? La respuesta no era fácil de encontrar. Se ignora cuando se produjeron los cambios genéticos específicos que separaron el linaje humano de los chimpancés, pero el genoma de los neandertales, que son los parientes evolutivos más cercanos, no está ausente del Homo Sapiens ¿Qué pudo haber ocurrido?
La investigación que ha dirigido Svante Pääbo del Instituto Max Planck en Leipzig, Alemania, comienza a iluminar el largo y oscuro camino de la evolución. Los neandertales dominaron Eurasia durante 200.000 años y se extinguieron hace unos 30.000 años aproximadamente. El genoma humano se venía comparando clásicamente con el genoma de los chimpancés por ser la especie viva más parecida a nosotros. El paso importante de esta investigación ha sido el secuenciar el genoma del Neandertal utilizando muestras de polvo de hueso del tamaño de una pequeña píldora, a partir de tres individuos femeninos, procedentes del yacimiento de de Vindija, Croacia. Además se pudo realizar una secuenciación parcial de otros tres neandertales de Mezmaiskaya (Rusia), Feldhofer (Alemania) y El Sidrón en Asturias (España).
Los restos de la cueva asturiana procedían de neandertales que huían del frío y en su emigración quedaron atrapados en la cueva. Los huesos, protegidos por arena y arcilla, han guardado unas moléculas del código genético de la especie.
La comparación del genoma obtenido de los neandertales se hizo con cinco genomas humanos de la época moderna: el de un africano del grupo Yotuba, el de un chino Han; el de un surafricano del grupo Yoruba, el de un nativo de Nuva Guinea y el de un francés.
¿Cuál ha sido el resultado de este análisis? Después de secuenciar un total de 5.525 millones de nucleótidos, se han identificado 83 genes que difieren entre los neandertales y los hombres modernos. ¿Serían estos genes los que han permitido la mejor adaptación, reproducción y supervivencia de los humanos?
Algunos de estos genes se relacionan con la morfología del cráneo, la clavícula y la caja torácica, así como con el metabolismo energético. Otras variaciones secuenciales en humanos, pero no en los neandertales, afectan al desarrollo mental y cognitivo; son mutaciones implicadas en la esquizofrenia, el síndrome de Down y el autismo.
La nueva hipótesis evolutiva es elocuente y atractiva. Antonio Rosas del CSIC expone que “lo que sugiere el hallazgo de la parte del genoma en común es que hubo cruzamientos entre neandertales y humanos modernos, probablemente cuando estos estaban saliendo de África”.
Es posible, y también probable, que hace 60.000 años, cuando el Homo Sapiens empezó a salir de África se encontrara se encontrara en su camino con el Homo neandertaliensis en el Próximo Oriente o en Oriente Medio. No hubo una sustitución de los neandertales por los sapiens africanos, sino una hibridación. El resultado ha sido que compartimos su DNA entre el 1 y el 4 por ciento. No fue una hibridación “multitudinaria”, pero sí lo suficiente para ser como somos.
Science, 7 mayo 2010, Burbano et al. Pp. 723-725
The Times, May 7, 2010,: “Neanderthal gene found in human DNA of people living out of Africa”. Mark Henderson, Science Editor.
La Gaceta, 7 mayo 2010: “Descifran el primer borrador del genoma de un Neandertal”. Amparo Ledo. Madrid
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